Cuando la autenticidad de uno mismo se viste de intransigencia hacia los demás, la verdad se vuelve una luz cegadora.
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domingo, 3 de abril de 2011

ESTRENAR PLAZA MAYOR


La nueva plaza, en estilo minimalista y apta para grandes multitudes. 
Me gusta bastante más que la anterior...

        Como si se tratara de alguna película ibérica del Berlanga, los cacereños ibamos con curiosidad a "conocer" la nueva Plaza Mayor que la gestión municipal nos ha dejado en este último año, abriéndola convenientemente antes de las elecciones, claro está. La abierta explanada me traía algún recuerdo de la niñez de cuando el aparacamiento de coches estaba libre con motivo de alguna fiesta. Entonces podíamos ver -con ojos de niño- una enorme plaza rectángular y en pendiente que nos parecía casi infinita y que naturalmente, era la más grande del mundo conocido. Pero ese dulce recuerdo de niño se disipa al instante y es sustituida por cierta amarga reflexión. ¿Para esto la plaza ha estado cerrada tanto tiempo y las arcas municipales (de la Unión Europea, subraya Carlos) se han dejado un buen dinero? Ignoro las posibles obras que se han podido hacer en los subsuelos de la plaza, su  necesidad y su importancia. La apariencia exterior sin embargo deja una abierta sensación de despilfarro en tiempos de crisis. En realidad, la plaza me traía a la mente la vieja idea del economista Keynes, "para salir de la crisis, hay que hacer agujeros y luego cerrarlos", y parece que la alcaldesa se lo ha tomado al pie de la letra. Pero claro, en una ciudad donde el patrimonio cultural es ingente y da la sensación -a los ojos del profano- que todavía queda mucho por hacer para restaurar y mejorar en la gestión de dicho patrimonio, este abrir y cerrar agujeros resulta algo irracional. Y cuando una grave crisis económica pone bajo lupa cualquier gasto inútil y superficial, la inercia constructora se hace hirente. Pero claro, la plaza vende. La pisamos todos los cacereños, y aparece la engañosa sensación de que nos regalan algo novedoso y siempre mejor que el desfasado modelo anterior. Siguiendo la estulticia berlanguesca, solo queda por ver qué remodelación de la plaza nos aguarda el próximo gobierno municipal. Ojalá consista solo en reparar alguna baldosa suelta.