"En cuanto alguien busca la verdad se convierte en los ojos y la boca de Dios. Y por supuesto, se expone a que haya ateos que no crean en Dios."

viernes, 15 de enero de 2010

¿POR QUÉ EL SER Y NO LA VACA?

Mucho se ha escrito en la historia de la humanidad sobre metafísica. Tal vez demasiado. Antes de entrar en el tema, hablemos del “hombre metafísico”. Estar en trance metafísico en nuestros días, y en opinión del más común de los mortales, significa varias cosas: estar en Babia, o vivir en un mundo etéreo (por lo menos en las nubes o en la Luna), o construir castillos de arena, tan inútiles como costosos y débiles. Así podríamos decir un largo número de calificativos que si no son despectivos, implican al menos que dicho personaje vive bastante alejado del mundo cotidiano. El metafísico es un hombre “que no se entera”, que se tropieza con piedras y cae en hoyos, pero que a pesar de nuestras burlas, nos lo encontramos con una sonrisa estúpida en la boca porque ha descubierto el orden del universo (y si es así, y además tiene dinero en el bolsillo, el metafísico me da mucha envidia, qué narices). Pero la verdad sea dicha, con esta definición el hombre metafísico no se distingue demasiado del filósofo, y por lo tanto deberíamos hacer una distinción mínima entre la filosofía y la metafísica. Ambas palabrejas están relacionadas con pensar, con pensar algo que va más allá de lo cotidiano (y que es lo que nos conduce a Babia o a la Luna). ¿Cuál es la categoría específica de la metafísica, entonces? Aquí tendríamos que hablar de la metafísica de los filósofos, y la metafísica de los hombres corrientes.
La metafísica de los filósofos nos impulsa a pensar qué es lo que subyace a las cosas más visibles, que vemos, sentimos y tocamos: las cosas “físicas”. Y decimos “subyacer”. Pongamos el siguiente ejemplo. ¿Qué es lo que tiene en común una vaca lechera, un guijarro y un submarino? Encontramos dos afinidades. En primer lugar, las tres son cosas. Y en segundo lugar, lo que define “algo”, “una cosa”, es ser algo. La siguiente pregunta que se hace el retorcido filósofo es por qué existen la vaca, el submarino y el hombre, en lugar de no existir nada. Es decir, si existe necesidad para que existan las cosas, o sencillamente todos estamos aquí, por que sí, por casualidad, por contingencia.
Sobre la metafísica de los filósofos, el hombre corriente se asombra que haya habido semejantes a él que hayan malgastado su vida en preguntas tan estúpidas, y evidentes, y además otorgándole palabras tan oscuras y estrafalarias como “ente”, “ser ahí”, “caída del ser” etc... Pero hasta el hombre cotidiano rezuma metafísica. Y de aquí encontramos dos nuevas afinidades. Ahora volvemos al ejemplo de la vaca, y el submarino. En primer lugar la vaca y el submarino son cosas que sentimos, palpamos. Todo lo que esté más allá no constituye la esencia de las cosas, sino mera palabrería. Para el hombre cotidiano no hay nada que “subyace” detrás de las cosas. La vaca es una vaca y el submarino es un submarino. Por lo tanto, y a efectos prácticos, la vaca y el submarino no tienen nada que ver. Al igual que tampoco tiene nada que ver “la vaca de mi pueblo” con “la vaca que ríe”, o “la vaca de mi suegra”, ¡en el mundo hay tantas vacas distintas! Algunas hermosas, y otras gordas; unas marrones, y otras negras, unas lecheras y otras que son la leche. Y lo mismo podemos decir del submarino. No es igual el yellow submarine y el Nautilus. En segundo lugar, la vaca da leche, el submarino nos permite sumergirnos en el agua, y una lámpara nos permite ver en la oscuridad. En definitiva, son cosas que nos sirven para algo. Por lo general, todas las cosas de este mundo nos valen para algo, o pueden hacerlo en un momento determinado. Y si no valen para nada, muchas veces pasan inadvertidas a nuestros ojos. A esto le podemos llamar pragmatismo, utilitarismo o instrumentalismo.
Sólo existe un riesgo para esta filosofía tan cotidiana en nuestras vidas. Si perdemos la distinción entre el hombre y las cosas; si conferimos al primero el status de una cosa que podemos “usar y tirar”, estaremos incurriendo en un juego bastante peligroso. Lo que diferencia al hombre del submarino o la vaca, es que no podemos utilizarlo ni tratarlo como medio para un fin particular (y al mismo tiempo una vaca merece, como ser vivo, más consideración que un submarino). Pero para evaluar esta diferencia, están los periódicos, la literatura, la religión, la educación, la familia y otras mil cosas, que tienen bastante asumida esa diferencia, sin necesidad de hacer metafísicas aburridas y complicadas, que nadie entiende. Además: mientras la metafísica apela a la fría razón, todas esas otras cosas apelan al corazón, mucho más sensible a la hora de moverse por algo. En conclusión: a la pregunta fundamental de “¿Por qué el Ser y no la vaca?”, el hombre cotidiano responderá a favor de la vaca, porque por lo menos, nos alimenta.
.

La vaca, ese fantástico animal, pastando en las cercanías de Cáceres.

13 comentarios:

  1. ¿Por qué el Ser? ¿Por qué la vaca o el submarino? y sobre todo ¿porqué la suegra?. Como dicen que dijo aquel, ¿y por qué no?

    ResponderEliminar
  2. Viva la contingencia y la suegra que la aguantó!

    ResponderEliminar
  3. Acá, para criticar la educación, se suele aludir a una frase de maestra de perogruyo: "Composición, tema: la vaca". Al ser un animal tan representativo de mi patria, denota el bajísimo esfuerzo del docente para motivar al grupo. En el imaginario se asocia con la composición escolar.
    Ahora, la realidad económica está haciendo mutar (sino rumiar) el concepto de vaca argentina.

    ResponderEliminar
  4. Estimado amigo de España, Angelillo, su primer anuncio de 2010 se inicia muy bien en mi opinión. Gracias a su contacto en mi blog, muy orgulloso. Ya me siento parte de la “esquina” (aquí en Brasil - o" Rincón "en español) filosófica.

    Estoy tratando de responder a través del traductor de Google y espero que no consigue un poco extraño, mis palabras. Bajo público también en portugués, por lo que no cabe duda de que puede utilizar el idioma original que fue escrito.

    Mi opinión acerca de la metafísica es que es un invento agradable para prestar apoyo a un tipo específico de reflexión ontológica de los escritos aristotélicos. Se trata de una apropiación y tergiversación de la ciencia que Aristóteles especifica como "discurso sobre la base de que la realidad y capta el sentido de la realidad."

    La ontología como la aristotélica, platónica aboga por una teleología. Esta característica define un tipo específico de la ontología, pero no la "ontología" y los enfoques múltiples que tenemos que mirar lo que está más allá de la superficie de lo sensible.

    Pero en última instancia, lo que está más allá de la superficie de lo sensible? Según Sartre hay nada que esperar que construimos con nuestra libertad y de la alteridad, las direcciones y los terrenos. Estoy con Merleau-Ponty y su realización sublime que compartimos la realidad fundamental de algunas de las cosas (nuestra carnalidad), sólo puede ser experimentado de la percepción.

    Una cultura dedicado a la vida, así como el símbolo soteriológica, marca y tergiversar a la vulgar una sola definición de la ontología, el bautismo de la metafísica (más allá de la física) y convencer a todos de que lo que dicen sus creencias apoyaría una reflexión racional. Lo único en común entre el "mundo espiritual" y la primera filosofía es el postulado teleológico de la escuela platónico-aristotélica. Solamente.

    Sin embargo, el término acuñado por Andrónico de Rodas, en la recopilación de los escritos aristotélicos, poner los escritos que vienen tratados posteriores de la física como "más allá (después) de la física (tà metà fysika). Un término técnico que cayó como un guante a una ideología espiritual que el apoyo necesario para ir más allá de las creencias Ejército de Salvación.

    A partir de ahí, todo pensamiento que aboga por una realidad fundamental de una causa necesaria o teleológica, se llama metafísica. La racionalidad es la metafísica, ya que debe dar sentido y propósito a todo lo que percibe la realidad. La estructura de la racional y la fe están íntimamente ligados en la forma en que opera. Ambos necesitan un sentido final, concluyente, el objetivo y explicar el porqué de las cosas.

    La razón de necesidad para que el hombre puede sobrevivir en medio de un entorno que necesita para el control y la previsibilidad, respondiendo así a la satisfacción de las necesidades humanas. El mito de la metáfora en este pasaje del Génesis 1:26-28:

    "Y Dios dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, en las aves de los cielos y las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se mueve sobre la tierra.

    Y los bendijo Dios, y Dios dijo a ellos, Sed fecundos y multiplicaos, y henchid la tierra y sometedla es el siguiente: y tener dominio sobre los peces del mar y en las aves de los cielos y sobre todo ser viviente que se mueve en tierra.

    ¿No sería el hombre mismo, que se refleja en sí mismo, diciendo que su necesidad y sobre la base de un propósito determinado? Esta es la metafísica: la capacidad racional humana para determinar más allá de sus sentidos físicos a una dirección que cumpla con sus propios diseños basados en sus necesidades.

    Es cómo el hombre ha sufrido la contingencia de los actos que lo desarrollan o dirigirlo. He aquí, Dios ...

    ResponderEliminar
  5. La gran pregunta en su texto es precisamente el riesgo de pérdida de la necesaria distinción entre las cosas para sí mismos y necesitan el conocimiento humano sobre el mundo. La construcción de sentido, es decir, tienen sentido y las cosas suelo para el proyecto humano, la marca siempre será humano en el mundo. El hombre es un constructor de sentido ontológico, un donante de SER. Pero no se detiene allí. Esta construcción puede, nunca caer en una teleología del Ejército de Salvación y debe estar vinculada a las contingencias. Si fija y finalista, se dará lugar a un hombre a propia extinción. Si los contingentes y contextuales, puede construir un mundo que vive realmente vale la pena.

    Abrazo filósofo español.

    Gilberto Miranda Junior
    http://miranda-filosofia.blogspot.com

    ResponderEliminar
  6. Agora em portugues....

    Prezado amigo desde Espanha, Angelillo, tua primeira postagem de 2010 começa muito bem em minha opinião. Agradeço primeiramente seu contato em meu blog; fato que me orgulha muito. Já me sinto parte desse “corner” ou “canto” (aqui no Brasil – ou “Rincón” em espanhol) filosófico.

    Estou tentando te responder através do tradutor do Google e espero que não fique um tanto estranho minhas palavras. Abaixo publico também em português, assim qualquer dúvida você pode recorrer à língua original em que foi escrito.

    Minha opinião sobre metafísica é que ela é uma bela invenção para dar respaldo a um tipo específico de reflexão ontológica a partir dos escritos aristotélicos. É uma apropriação e deturpação da ciência que Aristóteles especificou como “discurso sobre o que fundamenta a realidade e apreende o sentido do real”.

    Tanto a ontologia platônica quanto a aristotélica preconiza uma teleologia. E essa característica define um tipo específico de ontologia, mas não a “ontologia” e as múltiplas abordagens que podemos ter para olhar o que está além da superfície do sensível.

    Mas afinal, o que está além da superfície do sensível? Segundo Sartre é um NADA de SER esperando que construamos, com nossa liberdade e na alteridade, sentidos e fundamentos. Eu fico com Merleau-Ponty e sua sublime percepção de que comungamos certa realidade fundamental com as coisas (nossa carnalidade), só possível de ser vivenciada a partir da percepção.

    Uma cultura totalmente voltada a uma vida para o além como símbolo soteriológico, marca e deturpa para o vulgo uma única definição de ontologia; a batiza de Metafísica (indo além da física) e convence a todos que o que dizem suas crenças teria respaldo numa reflexão racional. A única coisa em comum entre esse “mundo espiritual” e a filosofia primeira é o postulado teleológico da escola platônico-aristotélica. Só.

    Mas o termo cunhado por Andrônico de Rodes, na compilação dos escritos aristotélicos, colocou os escritos que viriam posteriores aos tratados de Física como “além de (após) a física” (tà metà fysiká). Um termo técnico que caiu como uma luva a uma ideologia espiritualista que precisava de respaldo para ir além de crendices salvacionistas.

    A partir disso, todo pensamento que preconiza uma realidade fundamental com uma causa necessária ou teleológica, é chamado de metafísica. A racionalidade é metafísica, pois precisa dar sentido e finalidade a tudo o que apreende da realidade. A estrutura racional e a fé estão intimamente ligadas na forma como atua. Ambas precisam de um sentido final, conclusivo, objetivo e que explique o “por que” das coisas.

    A racionalidade precisa disso para que o homem possa sobreviver em meio a um ambiente que precisa de controle e previsibilidade, cumprindo assim a satisfação das necessidades humanas. O mito metaforiza isso na passagem de Gênesis 1:26-28:

    “E disse Deus: Façamos o homem à nossa imagem, conforme a nossa semelhança; e domine sobre os peixes do mar, e sobre as aves dos céus, e sobre o gado, e sobre toda a terra, e sobre todo o réptil que se move sobre a terra.

    E Deus os abençoou, e Deus lhes disse: Frutificai e multiplicai-vos, e enchei a terra, e sujeitai-a; e dominai sobre os peixes do mar e sobre as aves dos céus, e sobre todo o animal que se move sobre a terra.”

    Não seria o próprio homem, refletido de si mesmo, dizendo sua necessidade e se construindo em um determinado propósito? Eis a metafísica: a capacidade racional humana de se determinar além de seus sentidos físicos para um sentido que cumpra seus próprios desígnios baseados em suas necessidades.

    É assim que o homem vence a contingência, ou atua sobre ela direcionando-a. Eis Deus...

    ResponderEliminar
  7. A grande questão em seu texto é, precisamente, o risco da perda da necessária distinção entre as coisas para o próprio e necessário conhecimento humano sobre o mundo. A construção de sentidos, ou seja, dar sentido e fundamento as coisas para os projetos humanos, sempre será a marca humana no mundo. O homem é um construtor de sentidos ontológicos, um doador de SER. Mas que pare por aí. Essa construção não poderá jamais, cair em uma teleologia salvacionista e precisa estar atrelada às contingências. Se fixa e finalista, ela levará o homem à própria extinção. Se contingente e contextual, poderá construir um mundo que realmente valha a pena viver.

    Grande abraço filósofo espanhol.

    Gilberto Miranda Junior
    http://miranda-filosofia.blogspot.com

    ResponderEliminar
  8. Desculpa pelo meu portugues, mais acho que é mais comprensivel que o tradutor...

    Moito brigado pelo tan comentario tan profundo sobre a necesidade de mantener a metafisica,e considerarlo como um saudavel jogo. E sim, é possivel que a metafisica desde a demarcaçao que fiz Andronico de Rodas pode verse voltado numa teleologia encuberta. O problema é sempre o mesmo: a metafisica tem uma fatal tendencia a fazer-se esencialista y cerrada frente a uma realidade muito mais rica. A rica curiosidade da que fala Aristoteles na sua obra, que permite o homem as perguntas ultimas, tenta-lo a fazer uma resposta unica, en cuanto a razon é a sua unica guia.
    Voce fala desde la fenomenologia e Merleau Ponty; eu conhezo melhor a perspectiva wittgensteniana da "disolución linguística" dos problemas filosoficos, o tambem o pragmatismo rortyano. É notavel como nos ultimos trinta anhos a filosofia continental e a anglosajona tendem pontes hacia esta ideia.

    ah, os seus artigos sobre Merleau Ponty ficaron muito utileis para as aulas de filosofia que estou a dar no ensino de secundaria... Brigado!!!

    ResponderEliminar
  9. A mi compañera de blog argentina...
    Cuando escribí este artículo sobre la vaca, puedes imaginarte que estaba leyendo a... Mafalda! y sus frustantes redacciones sobre el pobre animal. El cómic me parecía tan divertido que no dudé en inspirarme en él.

    Un saludo...

    ResponderEliminar
  10. Ja ja ja!! Entre el mate y Quino, te vamos a dar la doble ciudadanía...
    En tu blog aparecen algunas cosas en portugués, ¿es por la región donde estás? A veces comentario aparece comenthario (hoy salió en spagnol).
    A Marleau Ponty tuve que leerlo en una de las últimas materias..., ¡qué plomazo! Perdón, es el comentario de una ignorante, pero bastante pesado era para comprender.
    Espero que tus alumnos cuenten con la gran motivación del G.P!!

    ResponderEliminar
  11. Lo del portugués, es sobre todo por el por la región (estamos en la frontera), por mi mujer (es profesora de esa lengua) y poque estuvimos viviendo algún tiempo en Porto. Y aparte, el ordenador es de allí. no tengo eñes ni interrogaciones!

    Por cierto, que si te digo que uno de mis libros de cabecera es la Rayuela, ya me concedes la ciudadanía del todo.

    Y de Merleau Ponty, ja ja ja, qué comentario más expresivo. Son fenomenólogos, a mí también me cuesta meterme, pero luego se aprende bastante, y es una alternativa interesante a tanto cientifismo.

    Saludetes.

    Por cierto, que mis pobres alumnos no se sienten muchas veces motivados. La asignatura es aburrida en ocasiones.

    ResponderEliminar
  12. Arriba Cortazar!
    ¡Conocés a "El eternauta"? Historieta sumamente recomendable.
    ¿Cómo anda la panza/dulce espera?
    Saludines

    ResponderEliminar
  13. Pues no, ese relato no lo conozco. aunque hablando de vacas, acabará con patafísica... Me quedo con el perseguidor y el de la autopista.
    Y la panza, genial, falta poquito. Qué miedo...

    ResponderEliminar